Certificaciones: cada vez más productos las necesitan para su comercialización

La importancia de conocer cuáles son las reglas, procedimientos y gestión para realizar la evaluación de conformidad de los bienes

Luego de que la Organización Mundial del Comercio (OMC) fallara en 2014 en contra de la Argentina, determinando que violó las reglas de los acuerdos comerciales restringiendo las importaciones a través de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) y las Licencias No Automáticas como una forma de autorización previa de todas las importaciones, el gobierno de Mauricio Macri intentó de a poco salir de dicho esquema. Para ello, se valió de un mecanismo válido dentro del GATT (Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles, por sus siglas en inglés) por el cual los gobiernos pueden adoptar medidas que afecten al comercio con el fin de proteger la salud y la vida de las personas y de los animales o preservar los vegetales, a condición de que no sean discriminatorias ni se utilicen como un proteccionismo encubierto. Es decir, los países pueden requerir a los operadores la tramitación de licencias de importación, aunque su otorgamiento debe basarse en criterios técnicos.

Por otro lado, los países emiten reglamentos técnicos y normas industriales, necesarios por una diversidad de razones, desde la protección ambiental, pasando por la seguridad personal y la seguridad nacional, hasta la información al consumidor. Estos pueden variar de un país a otro, con lo cual tener demasiadas normas diferentes puede convertirse en un obstáculo para el comercio internacional.

Para asegurar que las normas sean realmente útiles, y no arbitrarias o una excusa para el proteccionismo, existe dentro de la OMC el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) intentando que los reglamentos, las normas y los procedimientos de prueba y certificación no creen obstáculos innecesarios.

Este acuerdo alienta a que los gobiernos apliquen normas internacionales, y contiene un código de buena conducta para la preparación, adopción y aplicación de normas voluntarias. También estipula que los procedimientos utilizados para decidir si un producto está en conformidad con las normas pertinentes tienen que ser justos y equitativos, desaconsejando métodos que den a los bienes de producción nacional una ventaja injusta.

Asimismo, fomenta el reconocimiento mutuo entre los países de los procedimientos de evaluación de la conformidad ya que, de lo contrario, probablemente habría que duplicar las pruebas de las mercaderías, al realizarlas primero en el país exportador y luego en el país importador.

Por otro lado, los fabricantes y los exportadores necesitan saber cuáles son las normas que se aplican en sus posibles mercados. Para contribuir a que esa información se facilite de manera conveniente, se exige a los miembros que establezcan servicios nacionales de información y se mantengan mutuamente informados a través de la OMC.

En nuestro país el Organismo Argentino de Acreditación (OAA) es el encargado de establecer los modelos de sistemas de certificación de productos a ser aplicados por los organismos de certificación, es decir, cuáles serán las reglas, procedimientos y gestión para llevar a cabo la evaluación de conformidad de productos. Estos modelos son:

Certificación de Tipo: incluye como elemento fundamental el ensayo de una muestra del producto de acuerdo con un método de ensayo establecido, con el fin de evaluar la conformidad del producto.

Certificación de Lote: el elemento fundamental es el ensayo de una muestra representativa obtenida de un lote del producto de acuerdo con un método de muestreo y ensayo establecido, con el fin de evaluar la conformidad del lote de producto representado por la muestra.

Certificación de Marca: su elemento fundamental es la evaluación de la conformidad del sistema del productor para mantener bajo control su producción y de ese modo asegurar la calidad, con el fin de evaluar la conformidad del producto.

Certificación de Proceso: aquí es fundamental la evaluación de las actividades de elaboración y control efectuadas sobre la producción, con el fin de evaluar la conformidad del proceso productivo.

La normativa nacional que dispone la obligación de certificar la conformidad de un producto de acuerdo a determinados requisitos (por ejemplo, de seguridad) también especifica cuál será el sistema de certificación a utilizar. Por ejemplo, mediante la Resolución SICM 404/99 se estableció que los productos de acero utilizados en las estructuras de hormigón y en las estructuras metálicas de la construcción deben cumplir con determinados requisitos esenciales de seguridad, y eso deberá ser acreditado por los fabricantes, importadores y distribuidores mediante una certificación de producto por sistema de marca de conformidad.

Actualmente no menos de 20 grupos de productos, desde simples encendedores, tintas y papel, hasta productos más elaborados como equipos eléctricos de baja tensión, o alcoholímetros y cinemómetros, requieren de distintos tipos de certificaciones.

En los últimos años se ha agregado la exigencia de certificar la calidad y seguridad de colectores solares y sistemas solares, cámaras y cubiertas de bicicletas, tubos flexibles de aluminio destinados al envasado de productos, barras y perfiles de aluminio, radiadores de aluminio para la calefacción de ambientes, cementos para la construcción y tableros compensados de madera.

Aún se encuentran en etapa de implementación los procedimientos destinados a los equipos sometidos a presión, con y sin fuego, y para las válvulas industriales, incluyendo sus cuerpos y tapas. Usualmente las normas establecen etapas para facilitar el cumplimiento gradual de los requisitos.

Más allá de la eficacia de estas certificaciones, es importante para los importadores conocer con suficiente antelación cuáles son los requisitos para las mercaderías que vayan a importar, sean estas con fines industriales o para comercialización, ya que en algunos casos no importará, a efectos de definir la posible eximición de la certificación, cuál será su destino.

Es decir, solo con cumplir la mercadería con las características de aquellas alcanzadas por la medida, deberá llevar a cabo la certificación exigida.

Por otro lado, si bien la mayoría de estos trámites hoy se realizan a través de la plataforma digital de Trámites a Distancia (TAD), hay que tener en cuenta que existe una determinada documentación que deberán aportar y procedimientos que demandan tiempos mínimos de gestión. .

Por: Martín Clément

http://www.lanacion.com.ar/economia/comercio-exterior/certificaciones-cada-vez-mas-productos-las-necesitan-para-su-comercializacion-nid2295722

 

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